miércoles, 15 de julio de 2009

Avatar, Libro 4 Fuersas Ancestrales Cap.2-Parte.1

Hola, perdón por haberme tardado tanto con las entradas pero aquí les traigo las que les debía bueno espero que las disfruten... ahh... y... no olviden votar
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A todo eso, el mundo estaba luchando por volver a como era todo antes de la guerra; y el Señor del fuego es quien tuvo la iniciativa para que todo eso se cumpla. Pero Zuko estaba preocupado por algo un poco más importante.

-¡¿Una boda?!- se sorprende el joven Señor del fuego
-No lo tomes así, Zuko.- dice Mai intentando calmarlo. -Solo fue una broma, tonto.

Zuko la mira un tanto asustado, pero al ver la reacción de su novia y dándose cuenta de que todo había sido para sacarlo de ese letargo en el que estaba.

-Se que he estado un tanto distraído… - le dice a Mai -
-¿Un tanto distraído?- le remarca Mai -
-…Bueno, está bien. Sé que no he estado donde debería para hacer mi deber como el Señor del fuego, pero es que algo me tiene inquieto.
-¿Es sobre tu madre? – pregunta ella indiferentemente -
-Siento que algo dejé pasar en Ba Sing Se… y debo volver allá.
Mai lo mira seriamente y se produce un silencio, el cual ella rompe dentro de un momento;
- Mira Zuko, sé que el tema de tu madre es algo delicado y estaré contigo siempre… pero no estás siendo justo con tu gente, con tu nación; y es que ellos te necesitan. Entiendo que quieras enfocar parte de tu energía en encontrarla, pero no puedes volver a irte después de haber regresado hace un poco menos de una semana.

Su novio la escucha sin mirarla fijamente, bajando la cabeza y cerrando los ojos. Sabe que lo que ella dice es cierto, pero no puede más que pensar en que está equivocada.

En el polo sur ha caído la noche y una cena en honor al avatar y su novia se está llevando a cabo en el centro de la Tribu, donde todos parecen estar presentes, entre los cuales podemos mencionar a Hakoda, Bato, Kana y Pakku. Mientras que Katara habla con sus ya casados abuelos, Suki y Toph tratan de encontrar algo comestible y Sokka le cuenta a Aang como fue el viaje de su padre desde el Reino Tierra camino hasta la tribu Agua:
-Te lo digo, según mi padre fue la peor tormenta que pudo haber; ni se compara a aquella vez en la que salí de pesca con ese anciano que…

Pero mientras que el muchacho “cola de lobo guerrera” le habla al Avatar, éste se vuelve a perder en las alucinaciones que le surgen cual sueño despierto sobre los nómadas aire. Todo el lugar va sufriendo una transformación para verse tal como los templos en los que Aang creció. El rostro del joven Avatar parece perdido, pero ya no muestra tristeza ni llantos de alegría, al contrario, todo sugiere que lo esta tomando como algo normal, común… Aang se esta perdiendo en su fantasía de reencontrarse con su gente.
Todo el mundo presente en la cena no parece notar la extrañeza en Aang, a excepción de Katara, quien lo observa de reojo preocupada mientras mantiene una charla con su abuela Kana.
Otro que parece estar soñando sobre alguien amado, es Zuko en la cama real del palacio. Es su madre quien se le presenta mientras duerme y aparece en un sueño para decirle que no está lejos, que la siga buscando, ella desaparece y surge de las sombras un cofre que tiene tallado el escudo del Reino Tierra, al abrirse sale de éste una luz brillante e intensa que termina por despertar al Señor del fuego.

Zuko mira que Mai todavía duerme y decide hacer una caminata por el palacio. Caminando a través del pasillo, recuerda momentos felices que tuvo junto a su madre y padre cuando era aún un niño… eran otros tiempos. Llega a lo que antes era su habitación y ve a Ursa despertar al pequeño Zuko dormido… está presenciando el último encuentro que tuvo con su madre; y cuando finalmente la ve partir por el pasillo, se dice a si mismo;
- No quiero recordarte de esta manera; no quiero que éste haya sido nuestro último momento juntos. Juro por mi honor que te voy a encontrar, mamá.

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